El Hospital Vithas Valencia Consuelo se ha consolidado como un centro de referencia en el diagnóstico y tratamiento integral de estas patologías gracias a un enfoque multidisciplinar, tecnología avanzada y una amplia experiencia quirúrgica.
Al frente de la Unidad de Cirugía Torácica desde hace más de tres décadas se encuentra el Dr. José Marcelo Galbis Caravajal, quien confirma un incremento estacional en la demanda asistencial. Según explica el especialista, la primavera suele marcar un punto de inflexión para muchos pacientes jóvenes.
“La primavera es el punto de inflexión. Muchos jóvenes consultan cuando sienten que el complejo empieza a limitar su vida social. Nuestro objetivo es ofrecer una solución rigurosa y personalizada, no solo estética, sino también funcional”, señala el especialista.
Las deformidades congénitas del tórax más frecuentes
Entre las patologías más habituales se encuentran el pectus excavatum, conocido como pecho hundido, y el pectus carinatum, conocido como pecho en quilla. Estas deformidades suelen aparecer durante la infancia o la adolescencia y tienden a acentuarse con el crecimiento.
En los casos más severos no se trata únicamente de una cuestión estética, ya que la deformidad puede provocar compresión del corazón o de los pulmones. Entre los síntomas más habituales figuran el dolor torácico, arritmias, cansancio o limitación al esfuerzo físico.
El pectus excavatum afecta aproximadamente a uno de cada 400 nacidos. Sin embargo, muchas formas leves no se detectan hasta la adolescencia, cuando el crecimiento acelera la deformidad.
La detección precoz, clave para mejorar los resultados
La detección temprana es uno de los pilares del tratamiento. Valorar al paciente en fases iniciales permite aplicar tratamientos menos agresivos y más eficaces, aprovechando que el tórax es más moldeable y obteniendo mejores resultados tanto funcionales como estéticos.
En pacientes en desarrollo con pectus carinatum se utilizan chalecos dinámicos de presión controlada. En deformidades más complejas se aplican técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas para reposicionar el esternón y restaurar la anatomía torácica.
Este tipo de intervenciones permite mejorar tanto la capacidad respiratoria como la calidad de vida de los pacientes.
Impacto psicológico y atención integral
Más allá del componente físico, los especialistas también prestan especial atención al impacto psicológico. Muchos adolescentes evitan actividades sociales o deportivas debido a la inseguridad que les genera la deformidad.
Por ello, la unidad realiza una valoración integral que incluye estudio cardiopulmonar y una planificación quirúrgica personalizada.
Además de estas deformidades congénitas, la Unidad de Cirugía Torácica también trata patologías complejas como el cáncer de pulmón, tumores mediastínicos, neumotórax o enfermedades de la pared torácica, consolidando al hospital como un referente sanitario en la Comunitat Valenciana.
Ante cualquier sospecha, los especialistas recuerdan que una valoración precoz puede marcar la diferencia en la funcionalidad, la confianza y la calidad de vida del paciente.
